El Mundial acaba de empezar y, como siempre, hay mil preguntas; ¿quién ganará?, ¿quién será el mejor jugador?, o simplemente nos cuestionaremos si los árbitros serán justos. No obstante, muchas personas se suelen preguntar, ya sea durante el Mundial o en las eliminatorias previas, por qué hay algunos países intentado clasificarse para la Copa del Mundo en un continente que no es el suyo (Australia, Israel o Kazajistán) o por la presencia de equipos que representan territorios que no encajan en nuestros parámetros de lo que es un país (pienso en Taiwán/Taipéi Chino, Hong Kong, Kosovo o toda la miríada de islas caribeñas o pacíficas cuyos nombres se nos escapan). Aquí trataré de poner un poco de orden en este embrollo.

En primer lugar se ha de mencionar que las selecciones nacionales son los equipos que representan en un deporte (fútbol o baloncesto, por ejemplo) no a un país como comúnmente se cree, sino a la federación de dicho país. Por ello, cuando un gobierno nacional interviene en el gobierno federativo, a la FIFA, la federación internacional que gobierna el fútbol y a la cual están inscritas todas las demás federaciones nacionales, no le suele gustar.

Como hemos adelantado, tenemos federaciones nacionales inscritas en una federación internacional que las gobierna. Sencillo, ¿no? Pues no es tan fácil ya que las distintas federaciones nacionales necesitan de un paso intermedio para poder mantener un diálogo de igual a igual con la FIFA o con aquellas federaciones más poderosas. Desde España es complicado ponerse en el punto de vista de, por ejemplo, la Federación Nacional de Islas Feroe, pero en ese territorio también se juega al fútbol y tienen sus problemas. Para un territorio tan minúsculo sería difícil poder transmitir su voz ante la FIFA directamente, así que lo hacen a través del canal de las llamadas agrupaciones o confederaciones continentales, como la UEFA en Europa o la Conmebol en América del Sur.

Así pues, estas confederaciones continentales son tanto un altavoz para transmitir las demandas de sus miembros continentales como una plataforma donde las distintas federaciones miembros expresan su voz, para luego llevarla de forma común (y así organizar eventos deportivos tan importantes como la Champions League o la Copa Libertadores).

Ya os estaréis preguntando a qué viene todo este rollo de federaciones, confederaciones y continentes. La respuesta es bien sencilla. Todos estos organismos tienen sus reglas y resoluciones por medio de las cuales gobiernan el día a día del fútbol en sus continentes. Y por supuesto, tienen reglas para decidir quién puede convertirse en su miembro y bajo qué requisitos, lo cual no es una bicoca ya que para poder ser miembro de la FIFA y participar en el mundial, tienes primero que ser un miembro de alguna federación continental. De la que sea, ya que mientras que algunas confederaciones requieren que sus miembros estén geográficamente localizados en el continente al que representan (por ejemplo, la UEFA con alguna excepción en sus estatutos) mientras que otras dan libertad absoluta a cualquier asociación o federación que represente el fútbol en un país, como la confederación asiática o AFC. Así pues, tenemos a Australia que dejó su confederación original, la oceánica donde sus rivales, quitando a Nueva Zelanda, eran las despobladas islas del pacífico que juegan bien al rugby, pero no tanto al fútbol, por la confederación asiática. Y desde entonces, no ha hecho más que mejorar.

Por otra parte, ¿por qué Gales o Gibraltar pueden jugar un mundial si no son países? La respuesta es doble, por un lado, en Europa, hubo una serie de excepciones históricas otorgadas a los equipos británicos ya que fueron ellos quienes desarrollaron el fútbol moderno (las llamadas Home Nations). Una de estás excepciones fue darles la posibilidad de competir a nivel de selecciones sin ser países. La otra excepción es la inclusión de equipos como Gibraltar que se beneficiaron de regulaciones más laxas.

Antes de aceptar a Gibraltar como su miembro, la UEFA permitía a cualquier territorio donde el fútbol estaba regularizado a ser su miembro, pero se modificó y posteriormente se prohibió a cualquier país no reconocido como tal por una mayoría de los miembros de la ONU el ser miembro de la UEFA. No obstante, Kosovo pudo ser miembro de la UEFA a pesar de no ser reconocido por una mayoría de miembros de la ONU ya que la UEFA interpretó sus normas de forma relajada con este país. Otras confederaciones continentales no tienen reglas tan complejas y permiten que cualquier territorio donde el futbol este organizado pueda optar a ser su miembro (de ahí la existencia de todos esos equipos que hemos comentado anteriormente).

Así que, como se ha podido ver, las reglas que regulan el fenómeno de los equipos exóticos o los cambios de continente son bastante movibles y dependen bastante de las circunstancias y de la voluntad de las confederaciones continentales. Así pues, ¿creéis que es justo que las normas sean moldeables y permitan cambios de conferencia o la participación de equipos “extraños” o preferiríais que unos criterios más estrictos e inamovibles?

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Categorías: Eventos deportivos

Juan Crespo

Abogado, experto en derecho deportivo

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